{"id":202,"date":"2025-12-12T09:59:42","date_gmt":"2025-12-12T09:59:42","guid":{"rendered":"https:\/\/aretia.org\/public_html\/?p=202"},"modified":"2026-03-01T21:48:13","modified_gmt":"2026-03-01T21:48:13","slug":"decrecimiento-y-antinatalismo-desde-la-perspectiva-de-david-benatar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aretia.org\/public_html\/decrecimiento-y-antinatalismo-desde-la-perspectiva-de-david-benatar\/","title":{"rendered":"Decrecimiento y antinatalismo desde la perspectiva de David Benatar"},"content":{"rendered":"\n<p>La crisis ecol\u00f3gica y el colapso clim\u00e1tico han puesto en cuesti\u00f3n el dogma del crecimiento econ\u00f3mico ilimitado. El decrecimiento se plantea, en este contexto, no como una recesi\u00f3n ca\u00f3tica, sino como una reducci\u00f3n planificada de los flujos de energ\u00eda y materiales, especialmente en los pa\u00edses enriquecidos, para respetar los l\u00edmites planetarios y avanzar hacia sociedades m\u00e1s justas (D\u2019Alisa, Demaria y Kallis, 2015, citados en Hennen, 2021). La pregunta inc\u00f3moda, sin embargo, es qu\u00e9 papel juega el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n humana en esta ecuaci\u00f3n: a igualdad de patrones de vida, m\u00e1s poblaci\u00f3n implica mayor presi\u00f3n sobre los ecosistemas. En este punto, el antinatalismo de David Benatar ofrece un marco provocador para pensar la posibilidad de una reducci\u00f3n voluntaria y gradual de la poblaci\u00f3n mundial, siempre dentro de un horizonte de respeto estricto a los derechos humanos y de rechazo absoluto a cualquier forma de violencia o coerci\u00f3n (Benatar, 2006, 2017).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"690\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/dilema-benatar-690x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-204\" style=\"width:315px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/dilema-benatar-690x1024.jpg 690w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/dilema-benatar-202x300.jpg 202w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/dilema-benatar.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En el \u00e1mbito de la econom\u00eda ecol\u00f3gica, el decrecimiento suele definirse como una disminuci\u00f3n democr\u00e1tica de la producci\u00f3n y el consumo con el objetivo de alcanzar justicia social y sostenibilidad ecol\u00f3gica (D\u2019Alisa et al., 2015, citados en Hennen, 2021). Esta propuesta parte de varios diagn\u00f3sticos: en un planeta finito, el crecimiento econ\u00f3mico ilimitado es biogeof\u00edsicamente inviable; el aumento del PIB global ha ido acompa\u00f1ado de un incremento de las emisiones, la p\u00e9rdida de biodiversidad y la degradaci\u00f3n general de los ecosistemas; y la promesa de un desacoplamiento absoluto y robusto entre crecimiento y da\u00f1o ambiental sigue siendo extremadamente discutida (Hennen, 2021; McLaughlin, 2024). El decrecimiento propone, por tanto, reducir las actividades material y energ\u00e9ticamente m\u00e1s intensivas \u2014la econom\u00eda f\u00f3sil, el hiperconsumo, los sectores superfluos\u2014 mientras se refuerzan \u00e1mbitos socialmente valiosos como los cuidados, la salud o la educaci\u00f3n (D\u2019Alisa et al., 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor parte de la literatura decrecentista ha insistido, con raz\u00f3n, en que el problema principal no es \u201cdemasiada gente\u201d en abstracto, sino el sobreconsumo concentrado en el Norte global y las profundas desigualdades en el acceso a recursos y energ\u00eda (Population Matters, 2024). No obstante, si se acepta que el sistema socioecon\u00f3mico actual ya ha superado varios l\u00edmites ecol\u00f3gicos clave y que incluso con grandes mejoras tecnol\u00f3gicas ser\u00e1 dif\u00edcil sostener altos niveles de consumo para una poblaci\u00f3n mundial creciente sin agravar la crisis, la idea de una poblaci\u00f3n global en descenso gradual empieza a aparecer como un factor que podr\u00eda facilitar la transici\u00f3n hacia sociedades de baja energ\u00eda, m\u00e1s frugales y equitativas (Hennen, 2021; Population Matters, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>En este cruce entre decrecimiento y demograf\u00eda, el antinatalismo de David Benatar introduce un giro \u00e9tico radical. En <em>Better Never to Have Been: The Harm of Coming into Existence<\/em>, Benatar (2006) defiende que venir a la existencia es siempre un da\u00f1o para quien nace y que, por tanto, procrear es, en casi todos los casos, moralmente incorrecto. Su posici\u00f3n se articula en torno a una asimetr\u00eda entre placer y dolor: la presencia de sufrimiento es mala; la presencia de placer es buena; la ausencia de sufrimiento es buena incluso si no hay nadie que disfrute de ese bien; y la ausencia de placer no es mala a menos que exista alguien para quien esa ausencia constituya una p\u00e9rdida (Benatar, 2006). Al comparar dos escenarios \u2014uno en el que una persona existe y otro en el que nunca llega a existir\u2014 Benatar concluye que el escenario de no existencia es siempre mejor en t\u00e9rminos de da\u00f1o evitado, porque la no existencia elimina la posibilidad de cualquier sufrimiento sin generar una \u201cp\u00e9rdida\u201d real de placeres para nadie en particular (Benatar, 2006; Benatar, 1997).<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>The Human Predicament: A Candid Guide to Life\u2019s Biggest Questions<\/em>, Benatar (2017) ampl\u00eda este marco hacia un pesimismo filos\u00f3fico general: el mundo, sostiene, es globalmente peor de lo que creemos; la vida humana est\u00e1 atravesada por sufrimientos f\u00edsicos, psicol\u00f3gicos y existenciales que tendemos a subestimar; y la desaparici\u00f3n gradual de la humanidad mediante el cese de la reproducci\u00f3n ser\u00eda, en principio, moralmente preferible a su perpetuaci\u00f3n indefinida. Su conclusi\u00f3n es que no existe ning\u00fan deber de crear nuevas vidas \u201cfelices\u201d, pero s\u00ed un fuerte deber de evitar traer al mundo vidas que, inevitablemente, incorporar\u00e1n sufrimiento (Benatar, 2006, 2017).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"566\" src=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/benatar2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-206\" style=\"aspect-ratio:1.8092384237010233;width:542px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/benatar2.png 1024w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/benatar2-300x166.png 300w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/benatar2-768x425.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La asimetr\u00eda de Benatar ha suscitado cr\u00edticas importantes. Brown (2011) sostiene que, si aceptamos valorar impersonalmente la ausencia de sufrimiento como \u201cbuena\u201d incluso sin sujetos, tambi\u00e9n podr\u00edamos atribuir valor positivo a la presencia de placer, lo que debilitar\u00eda la unidireccionalidad del argumento. Magnusson (2019) ha se\u00f1alado que el razonamiento oscila entre conceptos personales e impersonales de valor y que ello dificulta la transici\u00f3n desde la asimetr\u00eda descriptiva hacia la conclusi\u00f3n normativa fuerte de que \u201csiempre es mejor no existir\u201d. Otros autores subrayan que la vida humana incorpora bienes relacionales, creativos y pol\u00edticos que no pueden reducirse a un balance contable de dolor y placer, lo que cuestiona la pretensi\u00f3n de que toda existencia sea, en su conjunto, un da\u00f1o (Brown, 2011; Magnusson, 2019). Sin embargo, incluso si no se acepta la versi\u00f3n m\u00e1s radical del antinatalismo, la propuesta de Benatar obliga a replantear un presupuesto cultural muy arraigado: el pronatalismo. En muchas sociedades, tener hijos se considera no solo una opci\u00f3n personal, sino un ideal de vida casi normativo. El antinatalismo benatariano invierte esa intuici\u00f3n: la decisi\u00f3n de no procrear puede ser, en muchas circunstancias, moralmente m\u00e1s cuidadosa y compasiva que la decisi\u00f3n de traer nuevas personas al mundo (Benatar, 2006; Van Niekerk, 2022).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"236\" height=\"371\" src=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/decre37.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-210\" style=\"width:236px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/decre37.jpg 236w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/decre37-191x300.jpg 191w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Cuando esta cr\u00edtica al pronatalismo se pone en di\u00e1logo con el decrecimiento, aparece una doble capa argumentativa. Por un lado, si la existencia implica da\u00f1os inevitables para quien nace, hay razones \u00e9ticas individuales para considerar leg\u00edtimo, e incluso valioso, no tener descendencia (Benatar, 2006, 2017). Por otro lado, si cada nueva vida conlleva una huella ecol\u00f3gica adicional \u2014y si esa huella es desproporcionadamente alta en los estilos de vida de consumo intensivo\u2014, hay tambi\u00e9n razones eco-pol\u00edticas para reducir la natalidad, sobre todo en las regiones de mayor impacto per c\u00e1pita (Hennen, 2021; Population Matters, 2024). La conjunci\u00f3n de estas dos dimensiones sugiere que la reducci\u00f3n voluntaria de la poblaci\u00f3n mundial podr\u00eda entenderse como parte de una estrategia coherente de decrecimiento: disminuir el da\u00f1o para las personas potenciales y reducir simult\u00e1neamente la presi\u00f3n global sobre los ecosistemas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva, sin embargo, solo puede sostenerse de manera \u00e9tica si se apoya en pol\u00edticas y pr\u00e1cticas no coercitivas. Un decrecimiento demogr\u00e1fico compatible con los derechos humanos pasa por garantizar un acceso universal a la educaci\u00f3n sexual y a m\u00e9todos anticonceptivos eficaces, por promover la autonom\u00eda reproductiva de las mujeres y por desmontar las presiones culturales que convierten la maternidad y la paternidad en un mandato impl\u00edcito (Population Matters, 2024). Tambi\u00e9n implica normalizar, a nivel simb\u00f3lico, la decisi\u00f3n de no tener hijos: dejar de presentar la vida sin descendencia como una forma de d\u00e9ficit o fracaso biogr\u00e1fico y reconocerla como una opci\u00f3n razonable en un planeta sometido a una crisis ecol\u00f3gica profunda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"360\" height=\"556\" src=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/decrecimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-207\" srcset=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/decrecimiento.jpg 360w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/decrecimiento-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Desde el campo de la filosof\u00eda pol\u00edtica y de la bio\u00e9tica se han advertido, con raz\u00f3n, los riesgos de que ciertos discursos sobre la \u201csuperpoblaci\u00f3n\u201d deriven en ecoautoritarismo o en propuestas selectivas que se\u00f1alan a poblaciones concretas como \u201csobrantes\u201d (Van Niekerk, 2022). La lectura de Benatar no debe usarse para legitimar ninguna forma de violencia, discriminaci\u00f3n o control coercitivo de la natalidad. Su ideal de extinci\u00f3n humana es, por definici\u00f3n, voluntario y universal: se trata de que todos los grupos humanos, y especialmente quienes disfrutan de mayor privilegio, dejen de procrear; no de imponer pol\u00edticas demogr\u00e1ficas sobre colectivos espec\u00edficos (Benatar, 2006; Van Niekerk, 2022). Cualquier apropiaci\u00f3n selectiva o racista de estas ideas traiciona su n\u00facleo \u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva del decrecimiento, tambi\u00e9n ser\u00eda un error reducir la crisis ecol\u00f3gica a un problema puramente demogr\u00e1fico. El 10 % m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n mundial es responsable de una parte desproporcionada de las emisiones y del uso de recursos, mientras que miles de millones de personas viven por debajo de un nivel de vida digno (McLaughlin, 2024; Population Matters, 2024). Focalizar \u00fanicamente en el n\u00famero total de habitantes puede invisibilizar estas desigualdades estructurales y desviar la atenci\u00f3n de transformaciones imprescindibles en el modelo econ\u00f3mico, en las infraestructuras y en la distribuci\u00f3n del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a estas advertencias, el di\u00e1logo entre decrecimiento y antinatalismo deja una lecci\u00f3n importante para el debate p\u00fablico. La pregunta central ya no es solo c\u00f3mo mantener el crecimiento econ\u00f3mico en un contexto de poblaci\u00f3n creciente, sino qu\u00e9 implicaciones \u00e9ticas tiene seguir trayendo nuevas generaciones a un mundo donde el calentamiento global, la p\u00e9rdida de biodiversidad y la inestabilidad social amenazan con intensificarse (Benatar, 2017; Hennen, 2021). Frente al optimismo tecnol\u00f3gico y al pronatalismo acr\u00edtico, la combinaci\u00f3n de decrecimiento y antinatalismo \u2014bien entendida\u2014 invita a pensar la desescalada: menos consumo, menos presi\u00f3n material y, a medio y largo plazo, tambi\u00e9n menos poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"810\" height=\"455\" src=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/superpoblacion.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-208\" style=\"aspect-ratio:1.780284578900141;width:209px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/superpoblacion.png 810w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/superpoblacion-300x169.png 300w, https:\/\/aretia.org\/public_html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/superpoblacion-768x431.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 810px) 100vw, 810px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<p>Una estrategia de decrecimiento demogr\u00e1fico \u00e9tico podr\u00eda formularse as\u00ed: favorecer que la tasa de natalidad descienda de forma libre, informada y globalmente coordinada; articular pol\u00edticas p\u00fablicas que faciliten la decisi\u00f3n de no tener hijos para quienes as\u00ed lo deseen; y vincular los discursos de justicia clim\u00e1tica con la idea de que, en determinadas circunstancias, renunciar a la procreaci\u00f3n puede ser una elecci\u00f3n responsable y solidaria, no una renuncia ego\u00edsta (Population Matters, 2024; Van Niekerk, 2022). La propuesta de Benatar refuerza este horizonte al recordar que, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier c\u00e1lculo ecol\u00f3gico, cada nacimiento introduce a un nuevo sujeto en un mundo atravesado por el sufrimiento, y que evitar ese da\u00f1o potencial no es moralmente trivial (Benatar, 2006, 2017).<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, decrecimiento y antinatalismo convergen en una intuici\u00f3n compartida: la crisis actual exige abandonar la l\u00f3gica de \u201cm\u00e1s siempre es mejor\u201d, tanto en lo econ\u00f3mico como en lo demogr\u00e1fico. Renunciar al crecimiento sin l\u00edmite y revisar cr\u00edticamente el imperativo de la reproducci\u00f3n no significa despreciar la vida humana, sino reconocer que quiz\u00e1 la forma m\u00e1s responsable de habitar el mundo, en este momento hist\u00f3rico, pasa por aprender a ser menos, consumir menos y dejar m\u00e1s espacio \u2014material y moral\u2014 a quienes ya est\u00e1n aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Benatar, D. (1997). Why it is better never to come into existence. <em>American Philosophical Quarterly, 34<\/em>(3), 345\u2013355.<\/p>\n\n\n\n<p>Benatar, D. (2006). <em>Better never to have been: The harm of coming into existence<\/em>. Clarendon Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Benatar, D. (2017). <em>The human predicament: A candid guide to life\u2019s biggest questions<\/em>. Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Brown, C. (2011). Better never to have been believed: Benatar on the harm of existence. <em>Economics and Philosophy, 27<\/em>(1), 45\u201352.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u2019Alisa, G., Demaria, F., &amp; Kallis, G. (Eds.). (2015). <em>Degrowth: A vocabulary for a new era<\/em>. Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>Hennen, S. (2021). <em>Concepts of justice in the degrowth debate<\/em> (IPE Working Paper, 179). Institute for International Political Economy Berlin.<\/p>\n\n\n\n<p>Magnusson, E. (2019). How to reject Benatar\u2019s asymmetry argument. Manuscrito, Universitat Pompeu Fabra.<\/p>\n\n\n\n<p>McLaughlin, E. (2024). Degrowth: Is there any consensus on whether it might be a good idea? <em>Economics Observatory<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Population Matters. (2024, 28 de noviembre). <em>What are the criticisms of degrowth?<\/em> Population Matters.<\/p>\n\n\n\n<p>Van Niekerk, A. A. (2022). Can human extinction be morally desirable? A critique of David Benatar\u2019s anti-natalism. <em>Stellenbosch Theological Journal, 8<\/em>(1), 1\u201326.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis ecol\u00f3gica y el colapso clim\u00e1tico han puesto en cuesti\u00f3n el dogma del crecimiento econ\u00f3mico ilimitado. 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